agosto

07 de agosto de 2011

Bridget, esta va por tí. Y por todas las personas que escriben diarios, beben y fuman en demasía, les sobran un par de kilitos, adoran reirse y enseñan las bragas sin querer con más frecuencia de lo deseado.

Inasequible al desaliento; me encantan los finales felices, que le voy a hacer…

09 de agosto de 2011

Anglicismos, alcohol, noche, verano y…

Ella.

Esta mañana me he levantado con dolor de cabeza, ciertas lagunas,  y un tremendo síndrome de abstinencia musical. Enjoy with the song, with the voice, with the words

13 de agosto de 2011

Me gusta el caótico sistema basado en el reencuentro que finalmente estoy usando para ir referenciando todas aquellas canciones que me gustan. Ayer (sorprendentemente, todo sea dicho) me topé con esta joyita:

black dog

moi en estado puro (o al menos de alguno de mis mois). Lamentablemente, nada de lo que podría reseñar de esta canción es susceptible de ser escrito en este blog, si bien me permitiré citar esta estrofa:

“I gotta walk, can’t stand still,

Got a flamin’ heart, can’t get my fill,

Eyes that shine burning red,

Dreams of you all through my head”.

Y el estribillo, como no:

“Hey baby, oh baby, pretty baby,
Tell me would you do me now.
Hey baby, oh baby, pretty baby,
Move me while you groove me now”

Me encanta esta canción.

14 de agosto de 2011

Lo de ayer fue tremendo, y es que ¿En que otro sitio aparte de en una verbena combinan al Fari con la Franklin?

La espera (sufrimiento) mereció la pena y finalmente fuimos obsequiados con una muy buena sesión de jazz que, por otro lado, no pegaba nada con el ambiente lúdico festivo de las fiestas de La Paloma.

La noche (como no podría ser de otra manera) fue surrealista hasta límites insospechados, si bien me quedo con la huida al ritmo de esta canción, que no tuvo desperdicio.

Qué pena que una hora más tarde nos cazaran… Je.

15 de agosto de 2011

No es común encontrarse con quien gusta de hacer zafarrancho con Nesum dorma de fondo, siente la necesidad de escribir, hablar de política con la misma vehemencia que coherencia y no se despeina bebiendo Mahous o escuchando Metallica.

Me reconforta saber que hay alguien más en este mundo que probablemente llegó a la misma conclusión de que, pasar el polvo con una buena opera de fondo, es una de las cosas más coherentes que se pueden hacer.

Al César lo que es del César, y si hemos de invertir nuestro tiempo en tan ingrata tarea, démosle el tratamiento que se merece: tragedia.

Llegados a este punto, os recomiendo que el próximo día que invirtáis parte de vuestra vida en retirar cadáveres de microrganismos o epiteliales de las múltiples superficies de vuestro hogar, le déis a esto:

esto es esto

La estética del video no tiene desperdicio (al más puro estilo Elisabeth Taylor y Richard Burton en Cleopatra) pero la interpretación de “In questa reggia” (también de Turandot), es magistral.

Disfrutad de la música, que yo voy a buscar una zona desmilitarizada en la que vendan trinas y se pueda ver Blade Runner o dar un paseo a menos de 40 grados. No debería ser tan difícil, ¿No?

Saludos querid@s,

16 de agosto de 2011

Mucho se podría hablar sobre contenido y continente, pero hoy no me apetece lo más mínimo, la verdad. Hoy prefiero hablar de la tercera variable, quizá la más importante, y que a veces poco tiene que ver con lo mucho que nos guste una canción en fondo o forma, si no lo que nos evoca.

Canciones que nos devuelven personas, momentos y sensaciones, recuerdos y sentimientos, que no tienen porqué ser compartidos necesariamente; ni conocidos, incluso.

Esta que me ha asaltado hoy camino a la mina, es una de ellas.

Buen día, querid@s.

23 de agosto de 2011

Soy una afortunada; no paro de encontrar elementos amarillos en mi camino. Lo único que me sorprende es cómo se me puede haber pasado esta canción, esta artistaza, hasta ahora.

Cosas de la vida; siempre te va reservando cosas para que disfrutes en el futuro. Escucharla, oirla, sentirla, asociarla, dejaos llevar…

Coged un círculo y estiradlo hasta que se convierta en un triángulo. Eso es esta canción, al menos para mí.

“I’m a path of cinders
Burning under your feet
You’re the one who walks me
I’m your one way street”.

Tremenda.

27 de agosto de 2011.

“But right or wrong,

I can not get along

Without you

31 de agosto de 2011

Aquí estoy, agotada, después de un día importante en el que me ha faltado alguien. Acabo de poner las sábanas en la que será mi nueva cama y toda la casa desprende un indescriptible olor a suavizante.

Estoy cansada; de fondo suena esta canción y siento la tentación de cerrar los ojos y dejarme llevar, pero es tan bonita como corta. Decido asomarme a la ventana para ver si ya ha comenzado a llover.

Aún no, y me quedo mirando los árboles y escuchando las canciones que van saltando sin que ni yo, ni el destino, ni la aleatoriedad hagamos nada para impedirlo.

Decido que me gusta este momento. Esta música. El olor. Esta casa. Y sí, yo también creo que me he flipado…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>