Domingo.
Pausa laboral (que no de pantalla) en este gélido domingo que hace suponer lo que nos espera los próximos días. Gélido domingo, sólo combatible pensando en mundos…
Qué ganas de oler a hierba, mirar colores y siestas con calor; siestas con luz y almohadas, con ruidos de pajaros y niños jugando en la calle, de abrir los ojos, ver -tal vez, encontrar- y volver a cerrarlos.
Siestas de viernes de resaca, de comida copiosa, de cañas alargadas, de mundo uno o dos.
Como deseo soltarme la melena y que la seque el viento; que ganas de que el sol me vuelva a quemar los labios.
Puf.
